viernes, 1 de julio de 2016

COSA DE NIÑOS

-Es como el viento; no puedes verlo, pero sí sentirlo.
+Ya... ¿y qué sientes?
-Pues no sé como explicarlo. Es como una sensación de nervios, pero de nervios buenos.
+¿Nervios por qué? ¿Te pongo nerviosa?
-Bueno, no sé. Es como un nudo al estómago que aparece cada vez que me miras, o te oigo hablar. Como un temblor. Como cuando ves una estrella fugaz, que sabes que es efímera pero deja huella.
+Pero yo no quiero irme de tu lado.
-Ya, ni yo que te vayas. Tienes razón, es más bien la sensación que tienes cuando ves la puesta de sol. Ese placer para tus ojos... cuando los colores cambian y te transmiten calma, paz, fascinación...
+¿Ahora calma? ¿No decías que eran nervios?
-Sí, sí, pero es que ya te he dicho que es difícil de explicar... los sentimientos son algo muy complejo, no sé. Quizá no se trate de entender ni de contar con palabras. Quizá solo se trate de sentirlo y sobretodo mostrarlo.
+Pues sí, tienes razón. Y... hmmm... Oye, ¿tú has sentido alguna vez lo que sientes ahora?
-Pues la verdad es que no. Es decir, he querido a más personas, claro. Pero cada una me ha transmitido cosas distintas, no sé. Es como si cada una tuviera su esencia, ¿sabes? Cada una me ha transmitido algo distinto. Pero, si quieres saberlo, la sensación que me produce estar contigo, ahora mismo es la favorita de todas las que he sentido.
+¿Ah sí? Pues me alegra saberlo, la verdad... a mí también me gusta estar contigo, escucharte y hablar. A veces no hace falta ni eso. Incluso me gusta estar contigo callados.
-Sí, ¿verdad? Suponago que a veces los silencios son capaces de transmitir mucho. Yo cuando te miro y me miras, es como si se parara todo a nuestro alrededor. Como si no hubiera nada más, ¿sabes? No sé, me gusta.
+Sí, es verdad, como si con una mirada pudiéramos entendernos, como si con una sonrisa nos prometiéramos el mundo entero, como si con un beso... nos juráramos la luna y la galaxia entera...
-Ya... pero eso es imposible. La luna está muy lejos, y las galaxias son infinitas...
+Pues sí, pero quizá eso es algo que tiene el amor... Que serías capaz de hacer y prometer cualquier cosa a esa persona, aun sabiendo que es imposible, porque quieres medir todo lo que la quieres, o lo que estarías dispuesto a hacer por ella.
-Ya, pero luego... luego esos sueños no se cumplen y la decepción se asoma...
+Bueno, todas quizá no. Almenos las de subir a la luna o viajar por las galaxias. Pero quizá es todo un gran poema. Una gran metáfora. Quizá no se trata de subirte a la luna, si no hacerte sentir que estás en ella. No llevarte por las galaxias pero sí hacerte sentir su dueña... Quizá...
-Me gusta como suena eso... yo no necesito la luna si te tengo a ti.
+Ya, ni yo la galaxia contigo a mí lado.
-¿Pues qué hacemos?
+No sé, ¿que te parece si vamos a jugar al parque a fútbol o algo?
-Vale, ¿y luego podemos ir a comprar un helado? Es que me apetece mucho.
+Pues claro, lo que tú quieras.
-Oye...una cosa...
+Dime.
-¿Sabes qué?
+¿Qué?
-Suena muy poco, comparado con todo lo que tú has dicho, pero...
+¿Pero qué?
-Nada, es una tontería.
+Va, dime. No seas tonta...
-Te quiero.
+Oh... pues a mí no me ha sonado a poco. Me ha sonado como la cosa más grande del mundo. ¡Como las galaxias infinitas!
-Anda ya...
+Que sí, de verdad.
-Ah bueno... pues me alegro.
+Oye...
-¿Qué pasa?
+Yo también te quiero.
(Se miran, sonrojados, se cojen la mano y se dan un beso corto y vergonzoso en los labios. 10 años.)


jueves, 26 de mayo de 2016

FRIDA KAHLO

Resultat d'imatges de frida kahlo poemas“Si yo pudiera darte una cosa en la vida, me gustaría darte la capacidad de verte a ti mismo a través de mis ojos. Sólo entonces te darás cuenta de lo especial que eres para mí”. 

“Donde no puedas amar, no te demores”.

“Amurallar el propio sufrimiento es arriesgarte a que te devore desde el interior”. 

“Lo único de bueno que tengo es que ya voy empezando a acostumbrarme a sufrir…” 

lunes, 23 de mayo de 2016

WILLIAM SHAKESPEARE

CITAS SUELTAS

"La mirada es el lenguaje del corazón."

"Allí donde el agua alcanza su mayor profundidad, se mantiene más en calma. "

"Fuertes razones, hacen fuertes acciones."

"Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras."

"Oir con los ojos es una de las agudezas del amor."

"El pasado es un prólogo."

"Algunas caídas son el medio para levantarse a situaciones más felices."

"Hay sonrisas que hieren como puñales."

"El amor no mira con los ojos, sino con el alma."

PABLO NERUDA

Versos sueltos

"Es tan corto el amor y tan largo el olvido..."

"Para que nada nos separe que nada nos una."

"Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera."

"No hay más destino que el que nos haremos a pura sangre, a mano."

"La poesía nace del dolor. La alegría es un fin en sí misma."

TENGO MIEDO

Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza
del cielo se abre como una boca de muerto.
Tiene mi corazón un llanto de princesa
olvidada en el fondo de un palacio desierto.

Tengo miedo -Y me siento tan cansado y pequeño
que reflojo la tarde sin meditar en ella.
(En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
así como en el cielo no ha cabido una estrella.)

Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
¡No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
abandonada en medio de la tierra infinita!

Se muere el universo de una calma agonía
sin la fiesta del Sol o el crepúsculo verde.
Agoniza Saturno como una pena mía,
la Tierra es una fruta negra que el cielo muerde.

Y por la vastedad del vacío van ciegas
las nubes de la tarde, como barcas perdidas
que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.

Y la muerte del mundo cae sobre mi vida.



jueves, 19 de mayo de 2016

BUESA

Poema de la despedida


Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.



Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.



Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.



Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.



Segundo poema de la espera

(...)


No importa que me quede ni importa que me vaya,
mientras pasan las nubes sin dejar de pasar,
porque tu corazón es igual que una playa,
que, pudiendo ser tierra, nunca llega a ser mar.



Tu amor nunca responde cuando mi amor te nombra;
tu amor, que sin ser mío, tantas veces perdí;
y yo empuño los remos y viajo hacia las sombras,
pues todo se hace sombra si estoy lejos de ti.



Filibustero loco tras el botín de un beso,
viajo por aguas tristes que me entristecen más;
pero tu amor es siempre camino de regreso,
mujer que nunca llegas y que nunca te vas.



Tu amor es un remoto país desconocido,
más allá del mañana, más allá del ayer;
y ya sólo recuerdo las veces que me he ido
recordando las veces que tuve que volver.



Hay virtudes tan tristes, que es mejor ser culpable,
y más si es una culpa de amor amarte así;
pero, si en nuestras vidas hay algo inevitable,
inevitable tú serás para mí.



Ya me duelen las manos de remar en mi hastío;
pero yo sé que un día dejaré de remar,
y he de mirar el mundo como si fuera mío,
y romperé los remos en la orilla del mar...




Poema del renunciamiento

(...)

Yo te amaré en silencio... Como algo inaccesible, 
como un sueño que nunca lograré realizar
 y el lejano perfume de mi amor imposible 
rozará tus cabellos... Y jamás lo sabrás.



Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,

—el tormento infinito que te debo ocultar—,
te diré sonriente: «No es nada... ha sido el viento».
Me enjugaré una lágrima... ¡y jamás lo sabrás!




Poema del olvido


Viendo pasar las nubes fue pasando la vida,

y tú, como una nube, pasaste por mi hastío.
Y se unieron entonces tu corazón y el mío,
como se van uniendo los bordes de una herida.



Los últimos ensueños y las primeras canas
entristecen de sombra todas las cosas bellas;
y hoy tu vida y mi vida son como estrellas,
pues pueden verse juntas, estando tan lejanas...




Yo bien sé que el olvido, como un agua maldita,

nos da una sed más honda que la sed que nos quita,
pero estoy tan seguro de poder olvidar...



Y miraré las nubes sin pensar que te quiero,
con el hábito sordo de un viejo marinero
que aún siente, en tierra firme, la ondulación del mar.




Poema del fracaso


Mi corazón, un día, tuvo un ansia suprema,

que aún hoy lo embriaga cual lo embriagara ayer;
Quería aprisionar un alma en un poema,
y que viviera siempre... Pero no pudo ser.

Mi corazón, un día, silenció su latido,
y en plena lozanía se sintió envejecer;
Quiso amar un recuerdo más fuerte que el olvido
y morir recordando... Pero no pudo ser.

Mi corazón, un día, soñó un sueño sonoro,
en un fugaz anhelo de gloria y de poder;
Subió la escalinata de un palacio de oro
y quiso abrir las puertas... Pero no pudo ser.

Mi corazón, un día, se convirtió en hoguera,
por vivir plenamente la fiebre del placer;
Ansiaba el goce nuevo de una emoción cualquiera,
un goce para él solo... Pero no pudo ser.

Y hoy llegas tú a mi vida, con tu sonrisa clara,
con tu sonrisa clara, que es un amanecer;
y ante el sueño más dulce que nunca antes soñara,
quiero vivir mi sueño... Pero no puede ser.

Y he de decirte adiós para siempre, querida,
sabiendo que te alejas para nunca volver,
Quisiera retenerte para toda la vida...
¡Pero no puede ser! ¡Pero no puede ser!



Poema de las cosas



Quizás estando sola, de noche, en tu aposento

oirás que alguien te llama sin que tu sepas quién
y aprenderás entonces, que hay cosas como el viento
que existen ciertamente, pero que no se ven...

Y también es posible que una tarde de hastío
como florece un surco, te renazca un afán
y aprenderás entonces que hay cosas como el río
que se estan yendo siempre, pero que no se van...

O al cruzar una calle, tu corazón risueño
recordará una pena que no tuviste ayer
y aprenderás entonces que hay cosas como el sueño,
cosas que nunca han sido, pero que pueden ser...

Por más que tu prefieras ignorar estas cosas
sabrás por qué suspiras oyendo una canción
y aprenderás entonces que hay cosas como rosas,
cosas que son hermosas, sin saber que lo son...

Y una tarde cualquiera, sentirás que te has ido
y un soplo de ceniza regará tu jardín
y aprenderás entonces, que el tiempo y el olvido
son las únicas cosas que nunca tienen fin.



martes, 17 de mayo de 2016

SABINA

"Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres, porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren."

"¿Y cómo huir cuándo no quedan islas para naufragar?"

"Por la emoción de ese verso que te salva y te asesina y deja la piel del alma de gallina."   

"El agua apaga al fuego y al ardor los años. Amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño."

BÉCQUER

Amor Eterno



Podrá nublarse el sol eternamente; 
Podrá secarse en un instante el mar; 
Podrá romperse el eje de la tierra 
Como un débil cristal. 
¡todo sucederá! Podrá la muerte 
Cubrirme con su fúnebre crespón; 
Pero jamás en mí podrá apagarse 
La llama de tu amor.




Dime mujer

¡Los suspiros son aire y van al aire!
¡Las lágrimas son agua y van al mar!
Dime, mujer, cuando el amor se olvida
¿sabes tú adónde va?


Rima XXIII
Por una mirada, un mundo; 
por una sonrisa, un cielo; 
por un beso... ¡Yo no sé 
qué te diera por un beso!

Rima XXI
¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.


NO TE RINDAS, MARIO BENEDETTI



No te rindas, aun estas a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
 
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.
 
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo tambien el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.
 
Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.
 
Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,
 
No te rindas por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada dia es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero.

domingo, 24 de abril de 2016

MAY WE MEET AGAIN



Hoy, al levantarme, me he dado cuenta de una cosa.
De algo que, en el fondo, ya sabía perfectamente.
Pero huía de ello.
Quizá porque duele demasiado.
Quizá porque sé que, de momento, no tiene arreglo.
Me he dado cuenta de que nada ni nadie podrá llenar el vacío que dejaste cuando abandonaste este mundo gris.
El día en que todo cayó a trozos.
El día en que mi mundo se desmoronó.
Se fue al traste.
Y joder, no sabes bien cuanto te echo de menos.
Aún pienso en esa tarde de viernes.
Sí, sí… aún.
No consigo perdonarme,
¿sabes? Tenía miedo.
No quería reconocerlo.
No quería que fuese verdad.
Y me fui.
Como cada tarde de viernes.
Sin pensar en ningún momento que, al volver, ya no estarías.
Joder, nunca te había pasado nada en todos estos años, estabas hecha una fiera a pesar de la edad,
¿y ahora iva a ser distinto?
Que va, lo superarías.
¿La casa sin ti?
No, no… imposible.
No podía ser.
Aún te quedaban años a mi lado.
A nuestro lado.
Eras el pilar que nos sostenía.
La mimada.
La más querida.
La que salía más en los álbumes de fotos, la que siempre nos hacía sonreír.
La que le daba alegría a todo.
Y a todos.
Fiel, noble, buena.
Con muy buenos sentimientos.
Incapaz de hacer daño.
Energética, fuerte.
Me llenabas de fuerza, de ganas, de vida.
Me llenabas.
Y ahora, cada día que pasa sin que estés me siento más vacía.
En vez de superarlo, cada vez pienso más en como me mirabas cuando había hecho alguna de las tuyas, o cuando querías comerte lo que tenía en la mano, en como movías la cola al llegar a casa, en como te gustaba que te acariciase…
En como te hacía cosquillas si te tocaba el lado del cuello y empezabas a mover la pata intentándote rascar, en como ponías la boca, como si sonrieses.
TODO.
Lo sabía todo de ti. Sin necesidad de usar palabras.
Y tú todo de mí.
Mi hermana, mi guía, mi refugio en días grises, mi razón de ser, mi vida, mi todo.
Un todo que ahora parece tan poco.
Es como si se hubiese invertido el efecto.
Como si ahora pasase de ser un todo a un nada.
Un nada que duele mucho.
Muchísimo.
Si me hubiese quedado esa tarde…
Si te hubiese hecho compañía…
Si hubiese aceptado que de verdad estabas mal…
Quizá ahora no tendría este remordimiento que me persigue y no me deja ser.
Que me obliga a buscar en otra gente lo que tú me dabas.
Y eso, es imposible.
Eres, fuiste, y serás lo mejor que me ha pasado nunca.
Eres irremplazable.
Lo que tú me dabas, nada ni nadie podrá devolvérmelo.
Al menos no de la forma en que lo hacías tú.
Te he querido tanto…
Te quiero tanto…
Y sé que ese amor perdurará hasta el último de mis días.
Eres una parte de mí que me fue arrebatada.
Qué injusta es la vida.
Que parece que todo va bien, y entonces la fastidia para mantenerte despierto.
Pues yo prefiero dormir.
Soñar.
Soñar que aún estás aquí.
Pero esos sueños acaban siempre siendo amargos.
Y al despertarte pasan factura.
No sabía que era tan caro volverte a ver.
Te extraño.
Demasiado.
Al fin y al cabo, es un viaje de ida.
Y da tanto asco…
pero tanto que es impotencia lo que siento en lo más profundo de mí.
Si me preguntas como estoy, te diré que bien.
Si me preguntas qué es eso que se ve en lo más fondo de mis pupilas, te diré que dolor. Mucho dolor, joder.
Tristeza, impotencia, culpa, rencor.
Odio.
Eso es lo que guardo en el recuerdo de esa tarde.
Nudillos con cicatrices.
Miradas perdidas.
Sonrisas rotas.
Caricias convertidas en golpes.
Un montón de amor por darte, que se está pudriendo conforme pasan los días.
Tu casita del balcón vacía.
Tu camita vacía.
Tu cojín de recuerdo.
Ese que destrozabas para jugar, que cogías con la boca y ya no soltabas hasta que te cansabas.
Ese que también lamías en señal de afecto como para disculparte de tus mordidas.
Ese que llevaba escrito tu nombre junto con corazones en las dos caras.
Cada una escrita por mí y por la Marta cuando yo era más pequeña.
Tu nombre en el centro del comedor.
Tu olor en la correa.
Tu pelota guardada.
El parquet rayado.
Yo rota.
Ellos seguramente también.
Aunque no lo muestren.
Quizá hacen como yo, llorar a escondidas.
Dejo que la música inunde mis oídos.
Así al menos no escucho el silencio que dejaste.
Tu silencio me quema, me mata.
Es como si la familia sin ti se fuera marchitando.
Y no quiero.
O me he vuelto débil de golpe, o he descubierto que lo soy.
Verás nada nunca me había afectado tanto como tu ausencia.
Ni siquiera la de l’avi, que quería con todas mis fuerzas.
Del cual me sentía profundamente orgullosa.
Un artista, un poeta.
Ni siquiera su partida me afectó tanto, ni durante tanto tiempo, como la tuya.
Y es que no soy capaz ni de pronunciar la palabra muerte al lado de tu nombre.
Soy incapaz.
Quizá aún siga con la venda en los ojos que me puse ese viernes.
Viernes 30 de octubre.
Un final de mes, que fue también el final de una parte de mí.
Algo se fue contigo, y ese algo duele mucho.
No estoy en paz conmigo misma.
Y eso es lo algo malo.
Algo que te atormenta y te atormenta.
Y no sé qué hacer para remediarlo.
Debería ser más fuerte.
Aguantar el dolor.
Superar tu pérdida.
Como todo el mundo hace cuando pierde a alguien.
 Lo que pasa es que estoy demasiado rota.
Por distintas partes.
Y ahora juntar las piezas es más imposible que difícil.
Quiero que se vaya ya este dolor, esta culpa, esto que tengo dentro que no me deja respirar.
Que no me deja pensar con claridad.
Que me hace perder las ganas de luchar.
Soy tan pronto una sonrisa que una lágrima.
Súper inestable.
Sóc un petit caos.
Un desastre de persona… como con razón dice alguien especial para mí.
Alguien que, por momentos, me hace olvidar todo lo malo.
Pero las cosas están difíciles.
Tú no estás, yo tampoco.
Ella es más de lo que pueda tener, nadie más me apoya como ella.
Pero nadie completa el vacío que dejaste.
Ni nada.
Te quiero.
Te quiero y mucho.
 Estés donde estés.
Ojalá fuera cierto que hay un lugar mejor allá arriba y poder volver a verte.
Ojalá.
Y como dicen en una serie que me ha hecho llorar mares
y que,
sin querer,
relaciono con todo lo que me está pasando por dentro
y da una emoción trágica muy intensa de las pérdidas de seres queridos,
después de llegar a lo más alto de la palabra amor

“May we meet again“

miércoles, 13 de enero de 2016

LÍNEA CURVA (HACIA ARRIBA)

Es frustrante,
Y a la vez
Irónico,
Como desesperante
E ilógico,
Que la línea que separa
Mi buen humor,
Mi felicidad a ratos
Y mi ilusión;
De mis rayadas,
Mis bajones
Y mi desánimo,
Esté regida
Única
Y
Exclusivamente
Por ti.
Cualquier tonteria,
Cualquier gesto,
Cualquier mirada,
Cualquier palabra,
Cualquier detalle...
Son capaces de decantar
Mi mente
Hacia un lado
U otro
De la línea.
Pero qué dice de líneas esta, pensarás
Y yo te responderé,
Ya sabes,
la línea curva esa que Bob Marley decía,
La más bonita de una mujer, contaba.
La que mataría por ver cada día en tu boca,
La que da a entender
si estás arriba
O te has vuelto a caer
La que no debería perderse nunca;
La línea
Llamada
sonrisa.
Dibujada en mi cara
Cada vez que veo acercarte,
La misma que muestro a todo el mundo,
Queriendo
Pero solo a ti te regalaría,
Si quisieses.
Que quiero que sepas
Que tengo tropecientas mil
Por ofrecerte,
Que me gustaría que te las guardases,
Tenerlas de repuesto
Por si algún día te vienes abajo,
O sientes que algo te duele en tu memoria,
O simplemente estás triste sin razón (aparente)
Y te ves sin fuerzas.
Que entonces las saques
del lugar donde las guardaste
Y puedas vestirte las que puedas
A ver qué tal te quedan
Y decidirte a enseñarlas
Para poder demostrar
Que a pesar de todo,
Nada te impide sonreír,
Seguir adelante,
Y que te partirías la boca por ser feliz.
Que con esto
Solamente quería decirte
Que cuando flojees,
Voy a estar allí para
Empujarte los ánimos,
Armarte de valor,
Y hacer resurgir tus fuerzas.
Si tu quieres, claro.
Pero qué honor
Y como me gustaría
Que aceptases mi ilusa petición.

Es frustrante,
Y a la vez
Irónico,
Como desesperante
E ilógico.
Pero qué bonito,
Oye.
Y qué triste,
A veces.

domingo, 10 de enero de 2016

ELLA

Una vez escuché una frase que decía: "está en tus manos ser feliz"
Y verás,
Creo que empiezo a entenderla.
Si algo he aprendido es que
Para ver el arcoiris
Hay que soportar la lluvia.
Para conocer la primavera
Primero hay que lidiar con el invierno
Y para valorar realmente los momentos felices,
Primero tienes que enfrentarte
a la tristeza
A la nostalgia del que fue y ya no es
A la soledad que viene siempre que tú no estás
Al vacío que deja todo aquello que se va
A los golpes de quien quiere verte caer
A las decepciones producidas por quien menos te imaginas
A los desengaños que te hacen ver como realmente es una persona
En definitiva tienes que enfrentarte
a ella.
A la que un día escupes y culpas de tus penas
Y al siguiente halagas y agradeces de todos tus triunfos y tu suerte.
A la que denominas de chula y bonita
Pero también de puta e injusta
Ella,
Tan simple como eso;
Una palabra
Quatro letras
Dos vocales
Simple, pero imprescindible.
Sin ella estamos todos perdidos
Rectifico,
Sin ella no somos
Nada.
Y hay que ver como la queremos
Y como la odiamos a veces
Ay, perdón
Que aun no os la he presentado.
Verás ella tiene un nombre
O varios
Depende de como lo leas:
Verdad
Ilusión
Dolor
Amor
Ella es la VIDA
Nada más y nada menos.
Y gracias a ella estoy aquí
Y gracias a ella estoy escribiendo esto
Y también por su culpa, qué coño
Querida Vida,
Ya sé que dices que para ser feliz
Primero hay que aprender a ser fuerte
Pero verás
A mí esto de tropezar siempre con la misma piedra
Ya me cansa
Qué quieres que te diga
No me iría mal un golpe
Pero de suerte
Que de los otros ya te estás pasando
Gracias.
Bueno y nada, eso
Ya sabes que a pesar de todo
Te quiero