jueves, 24 de diciembre de 2015

DICIEMBRE

Y yo,
Que vivo de ilusiones
De sueños tan reales como que los reyes magos existen
Que suelo imaginar eso que podría ser pero no es
Que pienso más en los 10 minutos esperando el bus que en el resto del día
Que me refugio en canciones que siempre van a tener nombre y apellido
Que me agobian los días grises
Que me da vida levantarme y ver un día bonito,
Con el cielo azul,
Sin nubes color ceniza que quieran envenenarlo
Yo,
Que me equivoco más que intento
Que quiero por encima de los límites
Que le abro las puertas de mi vida al primero,
Dandole el poder de destrozarla por completo
Que me río por todo
Y lloro por nada
Que daría lo que fuese con tal de volverte a ver
Que no me entiendo ni cuando callo
Que no aprendo ni a palos
Que vivo en un caos que pocos entienden
Que me esfuerzo en sentir mejor,
Porque más no puedo
Que odio el frío
Y nací en pleno invierno
Que mi mejor hogar es un abrazo
Que lo único que me gusta del invierno
Son las noches refugiada dentro de mantas y más mantas
Que prefiero un instante a tu lado,
Antes que una eternidad con ellos
Que me enamora la locura
Que la cordura me asusta
Que pasan los años
Pero sigo siendo como Peter Pan
Que es fácil ganarme con cuatro palabras
Que lo difícil luego es despertar sin caer de bruces al suelo
Que mis ojos suelen hablar más que mi boca...
Y aquí estamos
Sonriendo como siempre,
Callando como nunca.
Y sabiendo esto
Me dicen que sea más prudente
Que vigile
Que no puedo ir con la flor en la mano
A mí, que me dejo el paraguas hasta cuando está cantado que va a llover
Porque pienso que bueno, si el cielo decide llorar, entonces ya veré que hago, pero por el momento...
Incluso me lo dejo cuando ya está lloviendo
No sé si por despiste
O porque odio llevar paraguas
Y encima me piden que me lo lleve los días en que no hay ni una nube en el cielo
"Por si las moscas"
Y por qué tanta lluvia y tanto paraguas, pensarás.
Pues mira,
No sé.
Quizá sea un intento de explicarte que puede que al fin y al cabo, aprendo de mis errores,
Pero que cuando me equivoco por ilusa
Entonces
Sí que puede que repita el fallo queriendo
Porque sí que tengo algo de niña asustada
Con miedos
Muchos miedos
Pero si hay algo de lo que no me arrepiento es de enamorarme
Aunque luego me cague en todo
Otra cosa es que no lo diga
(Lo que siento)
Porque si algo me define
Es que no pongo ningún tipo
De barrera
De peaje
De candado
De mordaza
A mi corazón
A la hora de enamorarme
Y así estoy
Luego que me digan cobarde
¿Que sabran ellos?
Muy valiente hay que ser, oye.
Que ya es Navidad
y no hay regalo que consiga llenarme tanto como ver que pese a todo, sigo teniendo la misma esencia que siempre.
Que aún vive esa niña dentro de mí.
Y estoy orgullosa de ser así, al mundo que le den por culo.

Bon Nadal

sábado, 28 de noviembre de 2015

MIS PASOS

Mirar atrás para ver hasta donde has llegado y hasta donde quieres llegar. 

Recordar lo que has ganado, lo que has perdido, lo que has sufrido, lo que has disfrutado, lo que has aprendido de las victorias, de las derrotas, las veces que te has caído y las que te has levantado...


 Porque queda mucho camino aun por recorrer. 


Porque paso a paso, nos hacemos grandes. 


Porque hoy, nada da más fuerza que recordar todo lo que has luchado para estar donde estás y lo que queda por aprender, por hacer y por conseguir. 


Porque las ganas, la superación, el esfuerzo y el amor por esto, pueden con todo. 

Porque joder, ¿que haría yo sin fútbol?



domingo, 1 de noviembre de 2015

TERRI



Dolor. Tot es resumeix en això. Et busco als llocs on solies estar, però no et trobo. Et veig al meu costat, contemplativa, però et toco i no puc notar el teu pèl entre els meus dits. Espero la teva rebuda cada cop que entro a casa, però mai l’aconsegueixo. Tinc ganes de demanar-te perdó per si no et vaig saber cuidar, però no trobo la manera de fer-ho. Intento comprendre la teva mirada temerosa i fer-te costat, però prefereixo tapar-me els ulls i no veure la realitat. Vull donar-te el que t’he guardat del meu dinar, però ho haig d’acabar llençant. Encara espero donar-te les teves galetes de premi, només per veure com disfrutes, però tots els intents són inútils. Miro fotos teves, i no puc evitar sentir-te al meu costat, amb el cap a la meva cuixa, impacient, demanant-me alguna cosa per menjar. Miro al racó de la cuina, on hi havia el teu cossi d’aigua i pinço, però no hi són. Miro al parquet de l’estudi on hi havia el teu llitet calent i gruixut, però ara només hi ha fusta freda. Miro al costat de la taula mentre dino, esperant trobar-te allà asseguda, impacient perquè acabi i et doni qualsevol cosa per omplir la teva panxa. Miro els camps de davant de casa i sé que ja no serà el mateix quan hi passi, i no sigui per treure’t a passejar. Miro les muntanyes i sé que no omplirà tant anar-hi a passejar, sense els teus esbufecs, les teves ànsies per seguir el camí, les teves remullades al riu i les teves persecucions de qualsevol cosa que vegis que es mou. Miro el teu collar, i sé que mai més ningú sabrà omplir-lo com ho feies tu. Miro al meu voltant i no et trobo. Al meu voltant només veig pena. Al meu voltant només veig un buit enorme que mai s’acabarà d’omplir. Tinc ganes d’escapar-me a algun lloc on sigui més fàcil no recordar-te. Però no vull fugir un altre cop del que passa davant meu. No vull i no puc. Et veig en somnis, que acaben sent malsons. Segueixo buscant un adéu que no vaig poder dir-te. Una carícia que no vaig poder donar-te. Una mirada tranquilitzadora que no vaig poder fer-te. Una companyia en els teus últims moments que no vaig donar-te. Res. No vaig fer res. No volia creure el que estava passant, i vaig fer tard. I ho sento. Molt. I ja no hi ha res que pugui fer. No hi ha marxa enrere per viure tot el que vaig viure amb tu. Perquè l’únic que queda ja, són records. T’he tingut al meu costat tota la vida. Has estat com una germana. Una més de la familia i la més mimada. Perquè només amb la teva presència, amb un gest o una mirada, sabies arreclar el que estava trencat en mi. Perquè tu més que ningú sabies quan estava bé i quan estava malament. Perquè tu ho omplies tot de felicitat. Perquè mai coneixeré a algú tan noble, tan fidel, tan especial i tan meravellós com tu. M’he criat amb tu i dono les gràcies per haver-te tingut al meu costat. Protegint-me, fent-me feliç. I és que fins l’últim moment has demostrat ser forta, valenta. Mai et queixaves, sempre seguies caminant tot i les dificultats. Perquè la vida és efímera però l’important és com s’ha viscut. Perquè és llei de vida, sí, però també és una merda. El valor d’algú es mesura pel buit que deixa quan se’n va, i tu has deixat un buit enorme… Sempre et recordaré i sempre hi haurà un lloc per tu en la meva memòria, i al meu cor.
T’estimo.
Ahir, avui i sempre.


jueves, 27 de agosto de 2015

El cuerpo logra los resultados que la mente se propone

27.8.15
Ya hace una semana y vas avanzando. Pasito a pasito, pero siempre hacia delante y con firmeza. Ya has pasado lo peor. Ahora solo queda no cagarla por querer ir deprisa. Ir con prisas es igual a cagarla. Y cagarla bien. Así que poc a poc i bona lletra. Ves que vas mejorando y eso te reconforta y te va llenando poco a poco de  esperanza renovada. Buscas soluciones y vas consiguiendolas gracias a la gente que te rodea y a tu propia experiencia. Estás en la segunda etapa y es vital hacerla bien para poder volver a hacer lo que te gusta. Que todo esto al final merecerá la pena. Que es una mierda, pero es temporal, y cumplir tus sueños es algo que dura toda vida y se hace más grande cada día que pasa.

CAER Y LEVANTAR

21.8.15
Mierda, mierda y más mierda. Nada más caer, ya sabes que te has echo. Y te cagas en todo y más. Ya sabes lo que eso supone, ya es la tercera vez. La diferencia es que esta vez irás a un nuevo club, con nuevos retos, nueva gente, nuevos objetivos etc. Eso y que faltan diez días para empezar la pretemporada que esperabas con ganas y motivación. Todo eso entonces se derrumba. Piensas hasta si será posible empezar temporada en condiciones. Te hundes, te hundes pero bien. No lloras de dolor físico, lloras de rabia y de impotencia. Y lloras y lloras y maldices todo lo que se menea. Y te maldices a ti por haber caído otra vez. No queda otra que levantarte. Lo haces sin fuerzas, con la ilusión y el ánimo bajo tierra y sin esperanza. La esperanza es lo último que se pierde pero durante ese rato se esfuma y no la ves ni por error. Pasan los minutos, las horas y empiezas a ver que estar mal no va a cambiar tu situación, si no que psicológicamente empeora. Así que intentas sonreir pese a todo y poco a poco asumes la situación y agradeces todo el apoyo que la gente de tu alrededor te da. Ves que es injusto enfadarte habiendo cosas mucho peores en el mundo. Que sí, que es fútbol, pero joder, ¿qué me dices de los niños que mueren de hambre sin haber podido coger un balón? Entonces lo ves todo distinto y aprendes a vivir con ello. Te armas de valor y de paciencia y a tomar por el culo la negatividad.

sábado, 8 de agosto de 2015

LO SIENTO

Y...Boom!
Ya está, has explotado. Rabia y dolor han salido de ti y la destrucción ha sido masiva. El alma y la cabeza no van como tendrían que ir, no piensan igual. El tren del desastre ha terminado su viaje y ha echado a patadas a señor dolor y señora rabia. Orgullo ya se ha encargado de vestirlos, calma. Y es que el orgullo a veces pesa mas que la razón. Una vez leí que el dolor no existe, que lo creamos nosotros y que nosotros lo podemos extinguir. Y yo le digo al que lo escribió que me dé las putas instrucciones de como se hace esa maldita locura de eliminar el dolor. ¿Cómo? ¿Si el dolor no existe, qué es lo que estoy sintiendo? Porque yo lo que siento es una puta apisonadora hundiendome y haciendo pedazos mi alma. Lo que queda de mi alma, vamos. Puto masoquismo. Aún no he aprendido a no hacerme daño. Me gusta lo difícil, lo prohibido, lo dañino... lo malo. No doy un palo al agua, mi vida está llena de ojalás y vivo alrededor de ellos. No me conformo con lo fácil, me gusta lo imposible. Y luego pues normal que me dé de hostias. No sé querer. De verdad, no sé. A los que más me quieren, más daño les hago. A los que menos me quieren, más daño dejo que me hagan. No tiene puta coherencia. Así que de verdad, no cometas el error de quererme demasiado... Quebrar mi corazón a cada momento que pasa, dejarme dominar por mi caos sin cura, por mi locura interna, que quien te jura luego es quien te jode y quien deja más amargura. Que aún quedan muchas promesas vacías por cumplir. Muchas deduas del corazón. Demasiada mierda que no me deja ver con claridad. Debería amordazar al corazón, meterme en un caparazón y no salir de mi rincón jamás. Debería, pero de ese verbo solo me sé la conjugación, la práctica no me la han enseñado. Si viviera sin prisa y te regalara una sonrisa a la hora precisa todo iría para bien. Joder, esto es la puta risa. Cojeo y no valgo nada sin vosotros. Mi dedo señala y acusa a los que quieren verme bien, mi boca contraataca a quién ni me ataca. Y mi boca calla lo bueno, pero dice lo malo y así la vaya que nos separa de los desatres va rompiéndose y no quiero que nadie los haya. Lloré la primera lágrima. Nació en mis ojos, acarició mis mejillas y murió en mis ojos vacíos de amor. El dolor propio ya no duele, el que duele es el que provoco a la gente que me quiere. Ahora ya no me reparo, lo siento. Siento no sé querer como merecéis. Siento no saber daros lo que merecéis.

domingo, 2 de agosto de 2015

No me lo perdonaría. NUNCA

Me encuentro en ese maldito conocido mar de dudas que todos dicen tener; gente insegura, que no sabe si seguir adelante o quedarse donde está para no arriesgarse a perder. Gente que tiene miedo de lo que pueda pasar, de lo que sabe que va a pasar... Y luego estoy yo, que no sé ni definir lo que me pasa por la cabeza. Que no consigo aprender a expresar el lío que tengo entre manos, o entre cabeza o corazón, quizás más bien dicho. Y es que de verdad que no lo sé. Supongo que no hay descripción más buena que dar de esta duda que ponerle tu nombre. Porque tú eres mi duda. Tú eres mi error y mi acierto. Mi infierno y mi cielo. Mi seguridad y mi confusión. Entonces, ¿qué quieres que haga? Si ni yo me entiendo, ¿como voy a tratar de entender un 'nosotros'? Si ni yo sé que hacer conmigo, dime, ¿cómo voy a saber qué quieres tú de mí? Ya lo ves, no sé nada. Nada de nada. Lo único que me mantiene en pie son dos cosas: mi orgullo y la música. La música que, como ayer aprendí, es el único amor que no te hace sufrir. Y el orgullo, bueno, el orgullo almenos me pone un antifaz para que nadie pueda ver lo que siento a cada momento. Porque será un tanto masoquista o lo que quieras pero, prefiero que no te des cuenta de nada a que te subas a unos altares donde nunca tendrías que haber estado. Porque al final, pese a todo, la que ha acabado así de mal soy yo, no tú. Bueno tu quizá sí, pero más por sentimiento de culpa que de otra cosa. Así que nada, aquí sigo, después de tantos días y semanas... Pero te equivocas si crees que unas palabras y un par de lágrimas van a arreglar las cosas. Siento que cada día me hago con más fuerzas para tirar adelante. Para avanzar. Y es que no, no soy la misma. He aprendido de mis errores (tú). Gracias a (tú) ellos he crecido y crecer implica cambiar, cambiar para bien. Y eso he echo; aprender, crecer y cambiar. Así que tomo este dolor como maestro y esta tristeza como compañera temporal.
Pero quiero que sepas, que si volviera a caer con la misma piedra (tú), no me lo perdonaría. Nunca.
Siempre que hago esto te digo algo a ti. Esta vez me lo voy a decir a mí misma, si no te importa.
Ahi va: te quiero, te quiero porque voy a estar contigo el resto de tu vida y esta es solo una piedra de las miles que habrá en el camino. Confio en ti, siempre lo he echo y siempre lo haré. Ármate de valor, sal ahí fuera y sé feliz. No por algo ni por alguien, sino porque es lo que te mereces tú y los de tu alrededor.

lunes, 6 de julio de 2015

VACÍO CON VISTAS AL MAR

No sé porque hago esto. Es ridículo. He pensado tantas veces en lo que te diria si te tuviese delante... Pero mi orgullo es más fuerte, siempre ha sido superior a mí. Quizá debería cambiar, pero mira la verdad es que prefiero eso antes que humillarme. Desde que me aparté de ti que dentro de mí hay algo, algo que no me deja vivir en paz. Algo que hace que esté mal sin motivo alguno. Es decir, si que hay motivo, el motivo eres tú, claro, pero entiéndeme, tendria que tenerlo superado ya, ¿no? Bueno no sé, pero me jode, me jode mucho y me tiene harta. Es como si me persiguieras, como si me doliera verte y recordar todo lo que fuimos. Mira sé que no fui la más agradecida ni la más cariñosa ni nada, sé que quizá hasta llegaste a pensar que no significabas nada para mí y que eras solo un entretenimiento. A veces puede que pensaras incluso que no te quería...Pero a decir verdad, sí que te quería, y mucho. Vamos, que te quiero y siempre te querré aunque también te odie a muerte. Suena a locura, pero es verdad. Lo que pasa es que prefería estar alerta, sabes, ya lo pasé muy mal una vez y...en el fondo soy una cobarde así que nada. En realidad, a pesar de todo, yo confiaba en ti...totalmente. Y bueno algunos dicen que fue un error, quizá sí, quizá no, pero quería que supieses que no me arrepiento de nada. A ver, puede que de algo sí, pero por lo general estuvo bien, más o menos. Sin contar las lágrimas, las discusiones, la tensión, la mala conciencia, el rencor,  y toda esa mierda. No todo fue malo, claro que no. Nos queríamos, y eso era suficiente... Arrastramos miles de errores, unos más grandes que otros, por algo ahora me veo haciendo esta estupidez, más cerca del abismo que de ti, más cerca de caer que de levantarme. Espera...¿caer? Vaya tonteria, como si pudiese caer más hondo... Verás es que resulta que aun estoy en el suelo, por eso me ha echo gracia. En fin si estás en el suelo es imposible caer, digo yo vamos. Y nada que solo quería que supieses eso, que te quiero y que no te guardo rencor por lo que hiciste. O sea que te perdono vamos, pero las cosas no son tan fáciles para que todo vuelva a ser como antes...ojalá digo yo no? Pero que a palos se aprende y de ti me llevo mil experiencias inolvidables. Ya solo me queda desearte mucha suerte, que todo te vaya bien, que conozcas a alguien especial y que no cometas los mismos errores dos veces. Qué digo, comételos las veces que te de la gana. Hasta que te des cuenta y rectifiques, que así se crece. Bueno te diria que no te preocupes por mí y que no te echo de menos pero a ver, no seria lo más honesto que digamos.
En fin, espero que todo te vaya bien y que seas feliz. No por alguien o por algo, sinó porque te lo mereces.
Un abrazo y...por qué no, un beso, te quiero.


PD: no espero que leas esto, tampoco que sirva de algo, pero creo que tenía una deuda conmigo y aquí está.

jueves, 25 de junio de 2015

CHOCOLATE EN DICIEMBRE

Dile que todo está bien. Que el corazón ya va mejor, solo me duele cuando late. Dile que no me hizo daño, que su recuerdo no me mata por dentro, que ni siquiera recuerdo la luz de su mirada ni el rojo de su cara al verme. Dile que en mi corazón hay un espacio vacío, pero que cualquiera lo puede rellenar. Que el dolor que siento al recordar los buenos momentos que pasamos no es nada. Dile también que no ha caído ni una lágrima de mis ojos, que no le echo de menos. Que estoy mejor así. Dile que no extraño el contacto de su piel con la mía, esa sensación que tanto me reconfortaba, que me hacía sentir bien conmigo misma. Dile que no quise hacerle daño. Que lo que ocurrió fue lo que nos buscamos y que el peso de todos los errores cometidos terminaron por derrumbarlo todo. Que no me arrepiento de nada.  Que sus amistades no influenciaron para nada sus acciones. Será c'est la vie. Que los días se marchan y no volverán, que su recuerdo igual. Que llegará el día en que le pueda decir todo lo que le quería,todo lo que le quiero... y es que aunque ya no quede nada de nuestro castillo en ruinas, siempre habrá algo. Una pequeña parte que habrá quedado intacta pese al bombardeo. Esa parte que nunca caerá. Dile que esa parte de la que hablo siempre estará conmigo, siempre estará presente y hará que nunca se vaya de mi memoria lo vivido. Siento como el día se pasa más lento. Dile que siempre le voy a querer, a pesar de la distancia, a pesar de no mantener contacto, de ni siquiera verle. Que aquí no existen esos finales felices de los que me hablaba y sí...es una putada crecer con pelis disney. No espero que leas esto nunca pero, solo quería que supieses lo mucho que siento lo que ha pasado. Y seas quien seas, si lees esto, dile a esa persona a la que tanto quisiste, quieres y sabes que querrás siempre lo que sientes. Que lo sepa, en serio. Si lo haces harás que esto haya valido la pena. No seas un corazón cobarde como yo, ármate de valor y afronta la situación. Ah y si le ves... si le ves dile que pese a todo, siempre voy a estar ahi para lo que haga falta...

lunes, 22 de junio de 2015

CARTA A PANDI

A vegades costa de creure les voltes que fa la vida. Costa de creure que aquell amic tan amic o aquella amiga tan amiga, d'un any per l'altre, hagin deixat de ser persones amb qui comparteixes moments. Potser no eren els indicats per formar part de la teva vida, però sempre hi haurà un tros per ells al teu cor, a la teva memòria. Potser per la distància, per haver pres camins diferents, per problemes entre vosaltres o influències van deixar de formar part de la teva vida. Però la vida no s'atura, tot segueix i ens hi hem d'acostumar. Aquest tren no espera ni dóna segones oportunitats a ningú. El que ha passat ha passat, el que s'ha fet ja està fet i no es pot tornar enrere. Molts cops haguessis desitjat tornar als vells temps però viure en el passat és tan dolent com preocupar-se més del futur que del present. I si t'he de parlar del present, d'ara, d'aquest precís instant et dic que és perfecte. Un ara perfecte amb les seves imperfeccions que el fan real. Perquè hi ha dies bons, dolents i dies genials. Hi ha dies amb tu i sense tu. Amb les nostres 'risas' i amb les nostres 'rallades'. Perquè la confiança que tinc amb tu, no la tinc amb ningú més. Perquè hi ha alguna cosa en mi que em diu que per primer cop, no m'equivoco al pensar que 'aquest cop serà diferent'. Que no ets com la resta, que sempre seràs aquella amiga tan amiga però mai l'amiga tan amiga que va arribar un dia que es va cansar de tu. I és que moments tan especials com els  que passo amb tu, no els he passat amb ningú. Perquè ets la primera persona en la que penso quan vull explicar o fer qualsevol cosa. Ha passat molta gent per la meva vida, però poca com tu. Pocs s'han quedat, molts van prometre quedar-se per sempre i avui és el seu record qui compleix la promesa... Ja saps 'demasiada gente pero amigos dos'. I és que amb tu no calen promeses de 'para siempre' o 'siempre voy a estar a tu lado para lo que haga falta'. Amb tu simplement això ja se sap, ja es dóna per fet i és que el que importa són els fets, no les paraules. A les paraules se les emporta el vent... Com tu dius, ets aquella amiga amb la que
no
calen
paraules
per
entendre'ns
I és veritat, només nosaltres ens entenem, la gent ens veu i flipa i és normal perquè tela eh... se nos va la olla a dar un paseo ya para no volver... almenys la meva no ha tornat, encara l'espero. Amb tu
Una
mirada
ja
és
suficient
Tenim una gran complicitat sempre t'entestes a robar-me els pensaments i anticipar-te a dir-los abans que jo, a vegades a l'hora i llavors ja si que és un recital de risas i més risas... I ja saps que jo no sóc un exemple a seguir, però si alguna cosa he après a base de palos és que no val la pena fer-se il·lusions amb ningú, ni encara menys rallar-se per algú que l'únic que volia amb tu era passar l'estona, posar-te a la llista de 'corazones conquistados' per passar a la següent i és que l'amor a vegades pot jugar males passades, potser la falta d'experiència o la bona intenció o la innocència que encara tenim. Però recorda que en l'amor qui guanya no és qui ve primer, sinó qui es queda l'últim o sigui que no et preocupis si creus que aquella persona especial per tu t'agrada i et rebenta per dins perquè saps que no és la bona per tu, perquè saps que t'ha fet mal i encara te'n podria fer més. 'Que no te engañe una fachada reluciente que lo único que importa está debajo de la piel'. Som molt joves per això, per enamorar-nos a la nostra edat. No et diré que sigui dolent, ni molt menys però s'ha de vigilar qui vol creuar la frontera perquè un cop dins...costa que surti, costa molt. Però encara que sembla que estiguis dins d'un pou sense sortida, que no podràs oblidar aquella persona i que per dins et mata saber que ets una més, jo et dic que no m'ho crec. No em crec que no puguis sortir del laberint. Perquè crec en la frase 'Pasé mil penas antes de besar la gloria', i sé que ara no t'enfonsaràs per culpa d'una il·lusió falsa. Sé que encara que ho passis malament, és només una etapa. A l'hivern el segueix una primavera i tot lo dolent s'acaba, tard o d'hora i quan estiguis llesta te n'adonaràs. I quan tot això passi podràs dir-li: 'Me he olvidado de que te estaba olvidando y te he olvidado.' Saps per què sé que podràs amb això i amb molt més? Perquè et conec, ets una de les persones més fortes que conec, sé que intentes amagar el que passa per dins teu per no preocupar a la gent, perquè tens un cor enorme. Però a vegades desfogar-se és necessari, simplement parlar o sentir-te escoltada. I jo confio en tu. Sé que per molt malament que ho estiguis passant ets capaç, molt. I pots amb això i amb mil huracans més. T'ho prometo, de veritat. Perquè encara que potser pensis que no, sé com et sents. Com t'he dit abans, no sóc un exemple per parlar sobre amor ni per donar consells sobre res però si hi ha alguna cosa que sé fer és escoltar. M'agradaria poder fer més però mira se nase no se ase, i res que ja ho saps però t'ho repeteixo; sempre que necessitis parlar o desfogar-te o el que sigui jo estaré allà. I dir-te que vindran mil persones a la nostra vida i en marxaran moltes també però d'amistats així no, o sigui que carpe diem pandi, que com diuen ocer y rade 'la vida son dos frases y ya hemos escrito la primera, vamos a gastar la tinta que nos queda'.
Pasa del pasado, presencia el presente y amaña el mañana.
 Ayer, mañana y siempre, #patoalalaif!
                                                                                 
 

sábado, 20 de junio de 2015

PRIMER INCENDIO

Hay veces en las que una se siente sola. Así porque sí. Hay días en los que estás loca perdida riendote por todo y otros donde lo ves todo negro. Ya puede ser el día más soleado del año que tu lo ves gris y nublado. Sin saber porque empiezas a pensar y pensar y te vienen recuerdos a la memoria. Te das cuenta de como han cambiado las cosas. Hace nada eras una niña sin miedo a nada, que no conocía la maleza a penas y que lo único que quería era jugar a fútbol con los amigos, tener muchos regalos de reyes, ver pelis, molestar a su hermana y acabar la colección esa que estaba tan de moda en el patio. Sientes que te has echo mayor, tienes responsabilidades, tienes que estudiar y comportarte como una chica mayor. Ya no puedes jugar a fútbol en el patio ni por las tardes al parque, ahora tienes que juntarte en grupitos de amigos, si es posible que sea todo de chicas. Tienes que tirar tus bambas viejas rotas tus pantalones de chándal y tu camiseta de deporte y vestirte como tal. Los mismos amigos con los que en primaria te hablabas, quizá dejen de hablarte y esa amiga tan amiga también. Ves que todo ha ido muy deprisa. Sabes que has crecido y tienes que admitirlo pero en el fondo no te gusta. No te gusta separarte de tus viejos amigos, dejar de hacer lo que te gusta por pura apariencia, pura fachada, sentarte a hablar de cosas que no te interesan con chicas que no te interesan. Entonces te das cuenta de lo que significa para ti el comienzo de la adolescencia, el comienzo de la secundaria y esas prisas locas que tenías por ser mayor desaparecen de golpe. Sientes que sigues siendo una niña asustada por los cambios, una niña que quizá ha crecido demasiado rápido, que ha conocido el amor muy pronto y ha dejado los cuentos de hadas para, de golpe, encontrarse con esa cosa desconocida de la que los adultos, las pelis y los libros hablan tanto; el amor. Sí sí, esa palabra desconocida para ti. Esa palabra de la que no entendías el significado. Esa palabra que asociabas con cosas de mayores aburridas y sin sentido. Y es que crecemos en una sociedad contaminada en la que te inculcan como tienes que ser, en la que te hacen ver que el amor es algo que siempre sale bien, nunca termina mal. Te lo pintan todo de color rosa. Donde la televisión te vende como tienes que ser físicamente. Nada de imperfecciones. Te hacen creer que ser diferente está mal. Que las chicas color rosa, los chicos color azul. Las chicas muñecas, los chicos deporte. Y por supuesto chicas enamorandose de chicos, barbie con ken. En una sociedad donde todo viene etiquetado de fábrica. Alto, bajo, feo, guapo, negro, blanco, gordo, flaco... En una sociedad en la que nos hacen creer que todo son finales felices y risas y más risas. Pero te das cuenta que no... que esas películas de Disney que tanto te gustaba ver son solo eso, películas. Que no hay príncipes azules que te vengan a salvar con un beso, ni hadas madrinas para solucionar todos tus problemas. Que no siempre pierden los malos, que la vida real es injusta. Mucho. Y te enfadas con el mundo por haber despertado del sueño de tu infancia y haber caído en esta horrible etapa. Experimentas cambios y sabes que eso solo es el principio. Cambia la gente con la que vas, intentas encontrarte a ti misma pero lo único que haces es desviarte. Te ves perdido y no sabes que haces con tu vida. De pronto tu forma de vestir, de ser, cambia. Así sientes que estás más dentro y que empiezas a adaptarte a los cambios cuando en realidad lo que haces es distorsionar tu verdadera personalidad. Llega un día en el que te das cuenta y empiezas a centrarte. Dejas las malas influencias atrás, sigues adelante siendo tú misma y te prometes que nunca más volverás a hacerte algo así a ti misma. De hecho no te arrepientes de lo que has pasado junto a esas personas, ya que no todo han sido niñatadas, ha habido algo más. Te das cuenta de que te has enamorado, por primera vez. Tú que estabas acostumbrada a salir cada mes con un niño distinto, solo por pasar el rato. Pero igualmente sabes que no es posible, que esta historia va a acabar mal, muy mal. Que es como una bomba y que cuando explote va a ser terrible. Y bueno, acaba explotando. Y sí, ha sido terrible. Esta ha sido tu primera etapa de la ESO y ya has salido malherida... Siempre hay un principio para todo, una primera vez. Los días pasan después del bombardeo y poco a poco entiendes que tienes que aprender a valorarte, a darte todas las oportunidades que haga falta y aprender a no odiarte o sentirte tonta cada vez que te equivocas. Si te notas vacía cada vez que el corazón te la juega, cada vez que te encariñas de alguien y esa persona te hace daño, dime: ¿cómo crees que se debe sentir aquel que es incapaz de sentir todo lo que tú y yo sentimos? Ya sabes, esa gente que disfruta haciendo daño, que ve divertido jugar con los sentimientos de la gente solo para sentirse mejor con ellos mismos... pues sobre esa gente yo te digo que son los verdaderos cobardes de la historia. Esa gente a la que una vez alguien hizo daño y tomaron la decisión de encerrar su corazón para siempre, de encarzelarlo por miedo a pasarlo mal. Ellos son los cobardes! Los cobardes que se sienten mejor si conquistan corazones sin ninguna buena intención para después lanzarlos al vacío con cualquier excusa. Y tú no eres así. Ni lo quieres ser. Tú eres valiente a pesar de todo lo sufrido. Eres una superviviente de la vida que prefiere enamorarse 10 veces y caerse 11 que vivir mintiendose sobre lo que siente. Que prefiere soñar despierta cada día y llevarse hostias de la realidad antes que vivir por inercia haciendo lo que la sociedad dice que es lo correcto hacer, lo que se ve en la tele o lo que alguien le ha inculcado. Y en eso consiste la vida, la libertad, el amor. No permitas que nadie te quite los sueños de la cabeza ni las ideas del corazón, que nadie borre tu ilusión y solo así, conseguirás ser libre. Solo así encontrarás la felicidad. Y no te hablo de esa felicidad pintada en una casa de lujo, con un coche deportivo que todo el mundo envidiará ni de montañas de dinero. Te hablo de la felicidad por las pequeñas cosas. Los pequeños detalles. Un "gracias" un "buenos días" o un "cuídate". Un abrazo, un saludo entre amigas, una sonrisa. Que te hayas olvidado de hacer la cama y te la encuentres echa al final del día, que necesites hablar y tengas a alguien al lado esperando poder ayudarte, porque a veces solo necesitamos eso, ser escuchados. Notar que somos importantes para alguien. Esos pequeños detalles que mucha gente pasa por alto. Esos detalles que ya no está de moda valorar pero que en conjunto forman una felicidad completa y que ningún hombre con ferrari, casa de lujo y fuente de dinero podrá tener jamás. Y es que algún día quizá entiendas que el dinero es solo una referencia para dar precio a las cosas, para crear adicciones, avaricia y odio en las personas.
Humildad, agradecimiento, ilusión, locura y amor son los ingredientes que necesitas para ser feliz y para hacer felices a los de tu alrededor, para ser libre.
Y recuerda que los cambios no son malos, solo tienes que prender a afrontarlos y a saber llevarlos como tal.

MI DEUDA CONTIGO

Y entonces, por primera vez piensas qué es lo que te está pasando. Piensas en la cara de tonta que se te queda cuando le ves, en lo mucho que te esfuerzas para negarte lo evidente. Te estás planteando una cosa, una cosa que te asusta. No puede ser, es imposible...¿otra vez? ¿Después de todo lo que sufriste aquel verano? No tienes remedio, pero en fin, da igual. Todo va bien, demasiado bien. Lo que no ves es que igual que subes, bajas. Bajarás y el golpe será terrible. Y de pronto...ya nada queda en pie. Todo ha ido muy rápido, no has llegado a tiempo para parar la caída. Las turbulencias dejaron paso a la gran caida. No has podido pararla y te odias por ello. Ahora solo quedan escombros y ruinas y te das cuenta de muchas cosas. Del poco valor de las palabras dichas por unos labios que hubieses deseado besar mil veces, a pesar de todo. De como duele el desengaño, el desamor, el darte cuenta que por mucho que hubieses pensado que esa persona era la ideal, la correcta para ti, la que iva a llenarte de felicidad, al final haya terminado siendo una simple ilusión. Pura emoción del momento, puro humo que con un suspiro se va para no volver. Y es que aun mezclo sensaciones y sentimientos hacia personas distintas. No supe elegir entre lo duradero pero repetitivo y lo fugaz pero anhelante. Y me quedé con los dos. Con lo bueno y con lo malo, haciendome pedazos por dentro. Haciendo pedazos lo bueno conmigo. Derribando fronteras prohibidas, odiándome por dentro, destruyendo mi cabeza, mi corazón, haciéndome la fuerte, la dura, la que nunca cae, la que todo le es indiferente. La que por muchas veces que le dispares va a seguir sonriendo de oreja a oreja delante de ti, haciendo la payasa como siempre, pero luego... Luego entre las cuatro paredes, tumbada en la cama, mirando el techo y con música en los auriculares rojos que tanto te gustan... la cosa cambia. Eh pero no cualquier música, la música más triste que pueda haber, las canciones de rap con las letras más tristes posibles, que hablen de la fractura que deja el amor en los corazones cobardes; rapsus, nota, rasen, suite, nikone, ambkor...estos tíos tristes ya son suficientes para acabar de llenar el momento. Algunos pensaran que esta no es la mejor opción para tirar adelante e intentar mejorar y la verdad es que tienen toda la razón, no lo es. No lo es para nada. Pero a mi eso, ¿qué más me da? Es solo un puente, una forma de desahogarme, una forma de sacar lo que llevo dentro, reflexionar, para luego, sentirme mejor. Porque a veces es necesario explotar. Es necesario pasar ese tope que hay en ti para volver a comenzar de nuevo. Si no, mírame, ¿crees que sería capaz de escribir esto si tuviese las heridas sangrando? No, ya te digo yo que no... De hecho, ya ha pasado cierto tiempo y por propia experiencia te digo que es necesario darse los días necesarios, semanas, incluso meses o años. Porque la verdad es que nadie te podrá ayudar, nadie podrá quitarte el dolor que provoca el recuerdo, esa canción especial, esa fragancia...Nadie excepto tú. Por eso te digo que mires siempre hacia delante, que no importa lo que haya dolido el golpe, que tú puedes. Que lo peor ya ha pasado y ahora solo tienes  que seguir, la vida sigue, todo sigue y no puedes quedarte atrás lamentándote. Que aunque no quieras verlo, todos los días sale el sol, no dejes que aquel día gris te persiga. Déjalo atrás, superalo, véncelo y dile que ya basta. Que ya apenas duele y que te ríes de él. Y es que tienes que aprender a dejar atrás las malas vivencias y los fracasos pero también a saber convivir con ellos. Tienes que aprender a llevar el peso de tus victorias y derrotas en la mochila. Siempre. El gran error está en pensar que el olvido es la única solución. ¿Olvido? Estás de coña si crees que vas a poder olvidarlo todo. Somos personas, no robots con un botón de reiniciar. A veces deseamos olvidar ciertas cosas, ciertas personas o ciertos momentos, pero es un error. Hay que saber lidiar con ello. Medir tu capacidad, saber hasta qué punto duele y no hurgar demasiado en la herida. Y es que la vida consiste en eso; caer, levantarse, volver a caer y levantarse con más fuerza. Que todo lo malo que nos pasa, no dejan de ser lecciones de la vida, experiencias que te van a servir para siempre, que te van a hacer fuerte. Así que no voy a decir lo de ver el vaso medio lleno antes que medio vacío porque suena muy tópico y seguro que estás harta de oirlos pero escuchame bien: si aprendes a valorarte a ti y cada gesto que hacen las personas de tu alrededor por ti, si abres los ojos y consigues ver lo mucho que les importas, lo que te quieren, y aprendes a quererte a ti misma igual que ellos te quieren a ti, si consigues tener sueños a pesar de saber lo cruda que es la realidad, si todavía conservas ilusión por lo que te apasiona, si de verdad crees en el amor y en todo lo que te da, en el mar, en la puesta de sol perfecta, en los pequeños gestos... Si de verdad crees en lo que te cuento, yo te digo, que saldrás adelante. Saldrás adelante como siempre. Porque confío en ti y porque sé lo que vales. Porque has sufrido ya mucho para que ahora te rindas con esto. Así que levanta, sal ahí fuera, vive a tu manera, demuestra lo que vales y cómete el mundo! 
Que nada ni nadie apague el brillo de tus ojos, que son perfectos.
Y recuerda que te quiero, te quiero mucho.